Aumentan los casos de filariosis canina en el Campo de Gibraltar: la historia de “Chato” pone rostro a una enfermedad silenciosa

En los últimos meses, se ha detectado un incremento de casos de Filariosis, conocida como “gusano del corazón”, en distintas zonas del Campo de Gibraltar. Se trata de una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de mosquitos que puede afectar gravemente a la salud de los perros y que, en muchos casos, pasa desapercibida durante largos periodos.

La historia de “Chato”, un bulldog francés de la zona, refleja con claridad la dificultad de detectar esta patología. Durante meses, su familia observó síntomas aparentemente inconexos: episodios digestivos, vómitos, tos intermitente y cansancio progresivo. En enero, sufrió una crisis grave que derivó en hospitalización tras una neumonía por aspiración, sin que inicialmente se encontrara una causa única que explicara todo el cuadro clínico.

Tras semanas de evolución con altibajos, recientemente se confirmó mediante pruebas diagnósticas que Chato padecía filariosis. Este diagnóstico permitió entender mejor la situación: la enfermedad había estado afectando a su sistema cardiopulmonar, contribuyendo al deterioro progresivo y probablemente agravando otros problemas como la dificultad respiratoria y los episodios digestivos.

“La filaria puede estar presente durante mucho tiempo sin dar síntomas claros. Cuando aparecen, muchas veces ya hay una afectación importante, lo que complica el diagnóstico”, explican profesionales veterinarios.

En zonas como el Campo de Gibraltar, las condiciones climáticas —temperaturas suaves y humedad— favorecen la proliferación de mosquitos, lo que aumenta el riesgo de transmisión. Aunque tradicionalmente se consideraba una enfermedad más frecuente en otras regiones, los veterinarios advierten de que su presencia en Andalucía es cada vez más habitual.

Actualmente, Chato se encuentra en tratamiento y ha comenzado a mostrar signos de recuperación, como la mejora del apetito y la estabilización de su estado general. Su caso pone de relieve la importancia de la detección precoz y la prevención.

Los especialistas recuerdan que la filariosis es una enfermedad prevenible mediante tratamientos antiparasitarios regulares y pruebas de control. Por ello, recomiendan a los propietarios de perros:

• Consultar con su veterinario sobre la prevención de la filaria
• Realizar test de detección periódicos
• Estar atentos a síntomas como tos persistente, cansancio o cambios en el comportamiento

La historia de Chato demuestra que, incluso en zonas donde no se percibe como un riesgo habitual, la filariosis es una realidad creciente. La información y la prevención son las herramientas clave para proteger la salud de los animales.

Etiquetas:

Campo de Gibraltar

Noticias relacionadas