Jesús Chacón, 15 años comprometido con el movimiento asociativo: “Me voy a dejar la piel por quienes no tienen un altavoz”

El presidente de Navegantes de Esperanza participa por tercer año en Generación Propósito 2.0, una experiencia que le permite seguir creciendo, conocer nuevos referentes y dar visibilidad al trabajo de la organización

Hay compromisos que comienzan siendo una inquietud personal y terminan convirtiéndose en una forma de vida. Es el caso de Jesús Chacón, presidente de Navegantes de Esperanza, que lleva desde los 15 años vinculado al movimiento asociativo y dedicado a trabajar por quienes más necesitan apoyo y acompañamiento.

Una trayectoria de más de una década que continúa hoy al frente de una organización que ha ido creciendo y consolidando un equipo comprometido con la atención a diferentes colectivos en situación de vulnerabilidad. Un trabajo que Chacón desarrolla desde la cercanía, pero también desde la firme convicción de que el compromiso social exige perseverancia, capacidad de adaptación y, sobre todo, no rendirse ante las dificultades.

En este camino, Generación Propósito 2.0, el programa impulsado por la Fundación Princesa de Girona, se ha convertido en uno de los espacios de aprendizaje y crecimiento más importantes para el presidente de Navegantes de Esperanza. Este año participa por tercer año consecutivo en una iniciativa que reúne a jóvenes con proyectos e iniciativas de impacto social.

Tres años creciendo y compartiendo experiencias

La nueva edición de Generación Propósito tendrá como escenarios Madrid y Barcelona, donde los participantes podrán compartir experiencias, recibir formación, establecer nuevas conexiones y conocer proyectos capaces de generar un impacto positivo en la sociedad.

Entre los espacios de trabajo previstos se encuentran CaixaForum Madrid y el Campus de Acciona, escenarios que permitirán a los participantes acercarse a nuevas iniciativas y ampliar sus conocimientos.

Para Chacón, formar parte por tercer año de esta experiencia supone mucho más que asistir a un programa formativo. Es una oportunidad para continuar creciendo personalmente, incorporar nuevas herramientas y, especialmente, establecer vínculos con personas que comparten una misma inquietud: transformar la realidad desde sus respectivos proyectos.

“Para mí es un honor poder estar por tercer año en Generación Propósito y compartir estos espacios con personas que están haciendo cosas importantes. Al final, gracias a estas oportunidades podemos conocer a gente que nos inspira, que nos ayuda y que también puede aportar mucho a nuestro trabajo”, señala.

Durante su trayectoria en el programa tuvo además la oportunidad de compartir esta experiencia con Hatim Azahri Akhnous, recientemente reconocido con el Premio Princesa de Girona Social 2026. Una experiencia que pone de manifiesto el valor de estos encuentros como punto de conexión entre personas que trabajan por generar cambios y que pueden convertirse en referentes para otros proyectos sociales.

Navegantes de Esperanza sigue creciendo

La participación de Chacón en Generación Propósito coincide con una etapa de crecimiento para Navegantes de Esperanza. La organización ha ido ampliando su actividad y fortaleciendo un equipo que trabaja con diferentes colectivos, al tiempo que ha contado con el respaldo de subvenciones de la Diputación de Cádiz, fundamentales para continuar desarrollando sus proyectos.

Pero detrás del crecimiento también existen dificultades. El ámbito social obliga en muchas ocasiones a competir por recursos, defender proyectos y demostrar que cada iniciativa tiene un papel que desempeñar.

“No siempre es agradable tener que luchar contra otras ONG o tener que demostrar que nuestro proyecto también merece estar aquí. Pero sabemos por qué hacemos las cosas y tenemos claro que debemos seguir trabajando por los colectivos que atendemos”, afirma Chacón.

Una realidad que no ha hecho que rebaje su compromiso. Al contrario, su experiencia le ha reafirmado en una idea que mantiene desde que comenzó su trayectoria asociativa siendo adolescente: dar voz a quienes no la tienen.

“Me voy a dejar la piel”

Ese compromiso se resume en una declaración que define perfectamente su manera de entender el trabajo social:

“Siempre voy a luchar por quienes no tienen un altavoz. Me voy a dejar la piel. Me dan igual los mil no que podamos recibir. Si hay personas que necesitan que alguien luche por ellas, nosotros vamos a estar ahí”.

Una filosofía que ha marcado sus 15 años de trayectoria y que continúa guiando el futuro de Navegantes de Esperanza. Porque para Chacón, cada dificultad forma parte del camino y cada negativa supone un motivo más para continuar buscando soluciones.

Desde La Línea de la Concepción y el Campo de Gibraltar, una tierra acostumbrada a convivir con el viento de Levante, Jesús Chacón ha hecho también de esa circunstancia una metáfora de su propia forma de afrontar los retos.

“A mí no me para ni el Levante”.

Una frase sencilla que resume una actitud: seguir avanzando aunque el viento sople en contra, aunque aparezcan obstáculos y aunque el camino obligue a empezar una y otra vez.

Tres años después de incorporarse a Generación Propósito, Chacón continúa aprendiendo y creciendo junto a Navegantes de Esperanza. Pero el objetivo permanece intacto desde aquel adolescente de 15 años que decidió implicarse en el movimiento asociativo: estar al lado de quienes necesitan ser escuchados, defender a quienes no tienen un altavoz y seguir trabajando, sin rendirse, por quienes más lo necesitan.

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