Aunque el Campo de Gibraltar ha logrado recuperar la normalidad en el suministro tras los duros años marcados por la sequía, la comarca no baja la guardia. Consciente de que el territorio sigue afrontando importantes retos debido al crecimiento de la demanda, la sostenibilidad de los recursos y el impacto del cambio climático, la empresa pública comarcal ARCGISA ha puesto en marcha un ambicioso plan de digitalización para reforzar la seguridad hídrica de los municipios campogibraltareños.
El eje central de esta estrategia es la creación de una plataforma digital integrada, un entorno tecnológico capaz de centralizar toda la operativa del sistema hidráulico. Esta herramienta permite gestionar información en tiempo real, mejorar la coordinación entre infraestructuras, estandarizar procedimientos y, sobre todo, agilizar la capacidad de análisis para la toma de decisiones estratégicas.
Supervisión remota y tecnología de vanguardia
Gracias a esta transformación, los operadores de ARCGISA pueden supervisar de manera remota el funcionamiento de las instalaciones, optimizar los recursos y actuar con mayor rapidez ante cualquier incidencia.
El sistema integra tecnologías avanzadas de control, telemetría y automatización mediante el software SCADA Tridium en todas las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) y Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) de la comarca. Esto permite monitorizar al instante desde la gestión de caudales y presiones hasta el control de bombas, válvulas y equipos técnicos.
El Cañuelo, una pieza clave
Dentro de esta red de infraestructuras destaca especialmente la ETAP El Cañuelo, clave para el abastecimiento comarcal. Actualmente, esta planta trata un caudal instantáneo de 1.000 litros por segundo —lo que equivale a entre 85.000 y 90.000 metros cúbicos diarios—, garantizando así un suministro seguro y constante para la población.
Guerra a las fugas de agua
La digitalización implementada por ARCGISA tiene también un impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos y en el medio ambiente, mejorando drásticamente la eficiencia del consumo. El análisis automatizado de los datos que envían los contadores permite al sistema detectar anomalías y localizar fugas de forma mucho más rápida, reduciendo las pérdidas de agua en la red y avanzando hacia un uso más responsable del recurso.
Para coordinar todo este despliegue, el proyecto contempla un Centro de Operaciones Unificado que actuará como el auténtico «cerebro digital» del ciclo integral del agua. Este modelo se divide en dos sedes estratégicas:
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El Cañuelo: Destinado al control técnico del tratamiento de agua potable.
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Oficinas centrales: Desde donde se coordina la gestión global y la toma de decisiones.
Un modelo más sostenible y resiliente
El consejero delegado de ARCGISA, Manuel Abellán, ha destacado la trascendencia de esta inversión, señalando que «supone un paso decisivo para modernizar la gestión del agua en el Campo de Gibraltar y preparar a la comarca para afrontar con mayores garantías los desafíos hídricos del futuro».
Asimismo, Abellán ha subrayado que la implantación de estas tecnologías permitirá a la comarca «avanzar hacia un modelo más eficiente, sostenible y resiliente, capaz de garantizar un suministro seguro y de calidad para la población, optimizando al mismo tiempo el uso de unos recursos cada vez más valiosos y limitados».
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